La buena crianza de hijos e hijas genera interés entre las familias costeñas


09 March 2011

Shirley Antonio, coordinadora del Proyecto Piloto para la Organización de Comunidades Seguras y Saludables (OSHC) en Corn Island, estaba segura de que pocos iban a llegar al Seminario sobre Buenas Prácticas de Crianza de la Niñez el último 22 de febrero. El evento estaba programado para iniciar a las 9AM y faltando una media hora, caía una lluvia implacable. Sin embargo, los invitados comenzaron a llegar a los pocos en el medio del temporal y el conteo final de 45 personas en asistencia significó que incluso se había superado el número esperado de participantes.

Lo que se debe y no se debe hacer para criar hijos e hijas sanos y saludables también resultó ser un tópico de gran interés en Haulover (municipio de Laguna de Perlas) y en Bluefields. En estas dos localidades se realizaron talleres similares el 14 y 19 de febrero y en ambos casos la duración de la actividad se extendió por varias horas en la medida en que los participantes se dejaron absorber por las discusiones sobre cómo son y cómo actúan los buenos padres y las buenas madres.

Estos talleres son los primeros en una serie de capacitaciones programada este año por el proyecto piloto que FADCANIC ejecuta en la RAAS con el apoyo de la Embajada de los Estados Unidos. Las capacitaciones se dirigen a aumentar el conocimiento de padres y madres de familia sobre los factores de riesgo y de protección —relacionados con el abuso de sustancias nocivas y comportamientos violentos y delictivos en la juventud—, que pueden ser modificados con la acción de la familia. En cada comunidad, los talleres se llevaron a cabo con variantes que reflejan el énfasis dado por las distintas facilitadoras.

El taller en Haulover se centró en la construcción de destrezas para la comunicación asertiva dentro y fuera del hogar. Allí las organizadoras, coordinadas por la gerente local del proyecto Irene Cuthbert, priorizaron la participación de jóvenes jefes de familia de las comunidades de Haulover, Awas, Raitipura y la misma sede municipal de Laguna de Perlas. Al todo comparecieron 28 personas con un sesgo grande en términos de la composición de género puesto que sólo hubo cuatro hombres entre los presentes. No es de sorprender entonces que la plenaria hiciese hincapié sobre la responsabilidad activa de ambos progenitores en la formación de su prole y que se subrayase la deseabilidad de que madres y padres estén de acuerdo en las formas de crianza de los hijos y no se excluyan entre sí, particularmente cuando se trate de situaciones complicadas que pueden llegar a involucrar a sus hijos e hijas.
 

 

Participantes del taller en Haulover, Laguna de Perlas

 

Los participantes del taller en Haulover entraron de lleno en la improvisación de socio-dramas para ilustrar interacciones cotidianas en el seno de la familia. No fueron escenas bonitas. Fueron representaciones muy francas de la desafortunada y amplia frecuencia con la cual los papás y las mamás recurren a las golpizas y a la humillación para corregir o disciplinar a sus pequeños. Al concluir el taller, la primera lección listada por los participantes es que “la violencia física y verbal no resuelve ningún problema, especialmente cuando de criar a los hijos se trata.”

El taller en Bluefields fue organizado por la coordinadora local Barbara Downs. También comparecieron 28 padres y madres de familia (entre los cuales siete hombres) además de nueve adolescentes y jóvenes sin hijos, para un total de 37 participantes. Aquí de hecho los facilitadores del taller optaron por una dinámica de grupo que permitió contrastar el abordaje de distintas generaciones al proceso de crianza de la niñez y adolescencia. Un grupo estuvo integrado sólo por abuelos y abuelas, otro sólo por adolescentes y jóvenes sin hijos, y dos grupos fueron compuestos por padres y madres que actualmente son los jefes de la familia.

La metodología permitió identificar fortalezas y debilidades dentro de la unidad familiar más amplia que serán abordadas de forma más específica en talleres subsequentes. Entre los puntos resaltados quedó claro, por ejemplo, que hay espacio para recuperar la cortesía, el respeto y la ética de trabajo más intrínseco entre progenitores de mayor edad; fortalecer el mayor grado de apertura que los padres y las madres de hoy valorizan en las relaciones con sus hijos e hijas; así como para darle mayores impulsos a los altos niveles de autoconfianza que muestra el liderazgo juvenil a la hora de diferenciar entre lo que cierto y lo errado.
 

 

Abuelas, abuelos y …

…jóvenes aún sin hijos en Bluefields.

 

Los grupos de trabajo también catalogaron los desafíos de forma muy clara: hace falta una comunicación más directa y transparente, mayores muestras de solidaridad, igualdad y tiempo de calidad compartido al interno de las familias para revertir la ola de “embarazos entre adolescentes, los comportamientos irresponsables, la pérdida del amor a Dios, y el materialismo excesivo”, que según los participantes, aflige hoy a la sociedad costeña.

En Corn Island, finalmente, el local acabó quedando medio estrecho para la cantidad de participantes la cual, con 14 hombres, contó con una asistencia notable de papás. Las discusiones en la isla se manejaron alrededor de los objetivos de la crianza (¿Qué tipo de adultos desea que sus hijos e hijas sean cuando crezcan? y sus empecillos (¿Por qué se les dificulta a los padres y a las madres establecerle reglas de conducta a los hijos?)

A la primera pregunta los participantes del taller apuntaron a la auto-suficiencia y la independencia como siendo las características que más desearían que sus hijos e hijas tuviesen a los 18 años. Esto puede ser un indicativo de las presione que la cruda realidad económica de la región ejerce sobre las familias costeñas. Los padres y las madres isleñas también expresaron el deseo de que su prole se convierta en adultos bondadosos y responsables que sepan ser buenos amigos y amigas para con otras personas. La productividad, honestidad, auto-confianza, capacidad de llevar un estilo de vida sano y sabiduría en la toma de decisiones completan las diez cualidades que estos progenitores más desean inculcar en sus hijos e hijas.
 

Participantes del taller en Corn Island

Comprender las razones por las cuales padres y madres tienen dificultades para ponerle límites a los hijos también es pertinente a la consecusión de los objetivos mayores del proyecto de organización de comunidades seguras y saludables. La investigación sobre temas de crianza señala que los y las adolescentes cuyos progenitores les han puesto reglas claras prohibiéndoles el uso del tabaco, el alcohol y otras drogas tienden a obedecer estas reglas. Pero si los padres y las madres no han acostumbrado a sus hijos e hijas desde la más temprana edad a seguir reglas de convivencia cotidiana, tendrán muy pocas chances de conseguir que obedezcan reglas prohibiéndoles el uso de las drogas o las malas compañías cuando lleguen a la adolescencia. A este respecto, las respuestas de los participantes del taller sugieren, entre las cinco razones principales, un temor a fallarle a los hijos que origina en el no saber cómo o no querer decirles “no”; no querer anticiparles frustraciones que piensan que la vida se encargará de darles tarde o temprano; no querer ser considerados como padres autoritarios; no desear “que sufran como lo hicimos nosotros”; y un deseo de evitar confrontaciones y conflictos con sus hijos.

Se realizarán nuevos talleres sobre las Buenas Prácticas de la Crianza en los próximos meses y para estos, los participantes en los tres municipios coincidieron en que se debe programar más tiempo para cada evento. Consideran que esto es necesario para que se pueda ahondar en una temática de por sí vasta y compleja que incluye la comprensión de que si bien no hay padres ni madres perfectos, también es cierto que la buena crianza es un labor de vida que siempre puede ser mejorado.

Para saber más sobre el Proyecto Piloto para la Organización de Comunidades Seguras y Saludables, favor contactar a Hazel Wilson, Coordinadora de Programas de Educación de FADCANIC – hwilson@fadcanic.org.ni
 

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