Investigación
sobre las Características Etnicas y Culturales
de
las Regiones Autónomas de la Costa Atlántica de Nicaragua
al
30 de Abril del 2000.
Investigación realizada por:
Lic. Alfonso Navarrette C.
Contenido del Documento:
1. Introducción.
2. Costumbres y tradiciones
vigentes con origen ancestral.
3. Caso especial de la cultura
Garífuna.
4. Transmisión y preservación
de las costumbres y tradiciones.
5. Niveles de conciencia sobre
el concepto de nación e identidad étnica.
6. Características
lingüísticas desde la infancia.
7. La práctica religiosa desde
la infancia.
8. Las relaciones interétnicas
en la Costa Atlántica.
9. Conocimiento y dominio de la
Ley de Autonomía.
10. Participación de las etnias
en las estrategias nacionales y regionales.
11. Apoyo del Gobierno Central y
de los Gobiernos Autónomos a los derechos autonómicos y étnicos.
12. Normas jurídicas
relacionadas con la niñez de las diferentes etnias.
1. Introducción.
Se hace necesario profundizar en las investigaciones antropológicas
y/o físico-culturales de las etnias Miskitus,
Mayangnas, Garífunas, Ramas, Creoles y Mestizos, para
analizar y conocer la realidad e historia verdadera de la Costa Atlántica y su población
multiétnica, multilingüe y pluricultural, así como sus derechos ancestrales, para poder
comprender la voluntad de los pueblos indígenas y comunidades étnicas por conservar sus
raíces, actitudes y concepciones tribales como partes irrenunciables de su propia
identidad cultural, autóctona y autónoma, plenamente identificada con su inseparable
hábitat geográfico que satisface sus necesidades ecológicas esenciales.
Hasta el año 1922, existían grupos indígenas llamados Jicaques,
Payas, Sumus (mayangnas), Miskitus y Ramas, que habitaban los pantanos litorales, las
sabanas de pino y las selvas lluviosas de las actuales Regiones Autónomas. Actualmente, los Miskitus y los Mayangnas, son dos
de los grupos indígenas autóctonos que han logrado subsistir en toda la vertiente del
Caribe de América Central. En la historia de
ambos pueblos, y principalmente la Miskitu, es necesario considerar varias etapas:
& El período del pre-contacto,
del que casi nada se sabe, pues, aunque Cristóbal Colón recorrió el litoral en 1502, no
realizó ninguna escala significativa entre Punta Caxinas (Honduras y Cariay (Costa Rica). Las costumbres de estas tribus caribeñas no
comenzaron a conocerse sino a través de los esporádicos contactos con los piratas como
Exquemelin, Dampier, Lussan y el incógnito M.W., quien ocultó tras estas iniciales su
verdadera identidad.
& Una segunda etapa, surge de las
relaciones comerciales entre los amistosos Miskitus y los colonos ingleses de las islas de
Providencia y Jamaica, y con los bucaneros mismos quienes, a cambio de productos nativos
para avituallar sus barcos, entregaban a los indígenas artículos de manufactura europea,
y en especial armas y municiones. Transforman
a este pueblo indígena pacífico en una nación aguerrida.
Sin embargo, a mediados del siglo XIX, la Iglesia Morava, de extracción alemana,
introduce elementos evangelizadores que humanizan las antiguas costumbres indígenas. Por el resto del mismo siglo XIX, se emprenden
intentos de colonización en la Costa Atlántica, por parte de varias naciones europeas,
que en realidad no se materializaron.
Se inicia en cambio la explotación de los recursos
naturales de la región (maderas preciosas, caucho nativo, minas de oro, bananos, pinos,
crustáceos marinos) por numerosas compañías extranjeras, actividad que sigue
persistiendo actualmente con nuevas modalidades y de la cual los indígenas apenas sacaron
y sacan efímeros provechos a través de épocas alternadas de auges y depresiones
económicas.
& En 1894 se dio la
Reincorporación de la Mosquitia, mediante la cual Nicaragua extendió su soberanía, al
menos nominalmente, sobre el antiguo reino y luego reserva de la
Mosquitia; ello no significó ningún cambio trascendental en la vida, cultura y bienestar
los pueblos aborígenes asentados en la Costa Atlántica de Nicaragua.
& En 1960, la Corte
Internacional de la Haya, creyendo resolver una disputa fronteriza entre Honduras y
Nicaragua, y sin tomar en cuenta a los habitantes autóctonos de la región, dividió el
territorio miskitu en dos, acordando como límite entre ambos países el curso inferior
del Río Coco. La desmembración de este
ámbito homogéneo, tanto desde el punto de vista geográfico como cultural, no dividió
sin embargo a Miskitus y Sumus (mayangnas) en hondureños y
nicaragüenses. La unidad tribal
todavía subsiste a despecho de las diferencias o intenciones políticas de los gobiernos
de ambos países.
Y es que los españoles, los que viven en la parte
civilizada de Nicaragua y Honduras, como todavía apellidan los indígenas
autóctonos con cierto y justificado sentido de desconfianza, no han aprendido todavía, o
no quieren aceptar, que los pueblos indígenas y comunidades étnicas de la Costa
Atlántica de Nicaragua, son grupos culturales distintos, dueños de sus propios valores y
motivaciones, poseedores por derecho natural de una tierra que ha sido suya desde varios
siglos antes de la intromisión europea.
Por otro lado, pretextar que estos pueblos indígenas y étnicos tienen
que cambiar hacia una sociedad más es un verdadero contrasentido histórico; basta
recordar que laboran en pana pana (significa dando y dando),
asistiéndose mutuamente y conservándose como una sola unidad social. Los pueblos indígenas y demás etnias viven bajo
casi una perfecta igualdad, no hay ricos ni pobres entre ellos, ni existe competencia por
acumular riquezas; el esfuerzo desmedido que al respecto empeñan las sociedades
civilizadas, prácticamente no existe entre ellos.
El mártir de las libertades públicas, Doctor Pedro Joaquín Chamorro
Cardenal, escribió lo siguiente sobre las etnias de la Costa Atlántica: gente
diferente a nosotros ésta; gente buena enclavada en una geografía inhóspita,
atlántica, dura, caliente, lluviosa, repleta de agua y de pantanos; con lengua propia y
unidad tribal, que así se nos ocurre describir su estructura del pueblo; indígenas
primero, por raza y tradición, y nicaragüenses hasta después por culpa nuestra, es
decir, de los demás nicaragüenses.
En la presentación de los resultados de la Investigación-Estudio
sobre la situación de la niñez y la adolescencia de la Costa Caribe de Nicaragua, se
consideró de suma importancia presentar las principales características etnográficas,
culturales, las costumbres y hábitos de los pueblos indígenas y comunidades étnicas,
con el propósito de que se conozca y se comprenda mejor las diferencias y las realidades en que viven los
niños, niñas y adolescentes de las Regiones Autónomas, como culturas autóctonas
ancestrales.
2. Costumbres y tradiciones vigentes con origen
ancestral.
En el interés de que se conozca el entorno étnico y cultural en que
nacen, crecen y se desarrollan los niños y niñas de la Costa Atlántica de Nicaragua, y
con el propósito de que se comprenda mejor
el sistema ancestral de las formas de vida
que por herencia se les va inculcando a la niñez y la adolescencia en cuanto a la
preservación de sus identidades y valores, propios de las culturas existentes en las
Regiones Autónomas, es que se presenta el tema relacionado con las principales
características culturales de las etnias, tomando en consideración que éstas difieren culturalmente de la población
restante del país.
Por lo tanto, para conocer bien los problemas y situación de los
niños y las niñas, es necesario interiorizar un poco en las vidas y tradiciones de sus
comunidades, a fin de comprender mejor las actitudes, hábitos e idiosincrasia de la
niñez y la adolescencia de las diferentes etnias de la Costa Atlántica.